La administración Trump canceló esta semana subsidios clave para las áreas de salud mental y epidemiología que recibió Nevada durante la pandemia, lo que provocó que 25 personas perdieran sus trabajos y generó más presión en la infraestructura de salud mental e inmunización del estado.
La cancelación de fondos proviene del trabajo del Departamento de Eficiencia Gubernamental, el esfuerzo encabezado por el magnate Elon Musk para reducir significativamente el gasto del gobierno, según una carta que envió el martes el liderazgo de salud del estado a socios de la agencia y que obtuvo The Nevada Independent.
El aviso informó al estado que las subvenciones “ya no eran necesarias” porque eran programas creados para ayuda durante la pandemia.
Las cancelaciones en Nevada incluyen subsidios para salud mental comunitaria financiados a través de la Ley del Plan de Rescate Estadounidense. Dichas subvenciones, que expiran en septiembre, están diseñadas específicamente para atención a adultos con enfermedades mentales graves y niños con trastornos emocionales graves, según la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental de los EE. UU.
En un comunicado, Elizabeth Ray, portavoz del Gobernador Joe Lombardo, dijo que la oficina “está al tanto del cese de financiación relacionada con la pandemia y está evaluando su impacto a nivel estatal con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Nevada”.
El Presidente Demócrata de la Asamblea estatal, Steve Yeager, dijo en una declaración que los recortes son “nada menos que devastadores para Nevada”.
Jesse Stone, portavoz de la División de Salud Pública y Conductual (DPBH), escribió en un correo electrónico que la pérdida de fondos provocó el despido de 25 personas cuyos empleos estaban subsidiados.
Los trabajadores despedidos brindaban apoyo al Programa de Inmunización del Estado de Nevada y la Oficina Estatal de Epidemiología a través de la Fundación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
La notificación de los despidos se recibió el lunes y el martes, mientras que el martes funcionarios estatales escribieron a los socios que reciben los subsidios que toda actividad “debe cesar inmediatamente” ya que no habrá fondos disponibles para reembolsar los gastos.
Durante una sesión de la Legislatura, el Senador estatal Demócrata Fabian Doñate dijo que tres empleados fueron despedidos del Distrito de Salud Central de Nevada, que presta servicios a varios condados rurales, y que 20 fueron despedidos de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Nevada, Las Vegas (UNLV), que perdió fondos para ciertos programas de inmunización.
La administradora del DPBH, Cody Phinney, dijo que podría haber más recortes y reconoció que “la noticia tiene un impacto sustancial”.
El New York Times informó el miércoles que el fin de los subsidios federales en todo el país abarca un total de más de $12 mil millones de dólares, aunque el monto exacto de los recortes en Nevada no estuvo disponible de inmediato.
En una declaración emitida el miércoles, el Senador estatal Demócrata Fabian Doñate, quien preside del Comité Senatorial de Salud y Servicios Humanos, dijo que “las comunidades rurales sentirán de inmediato el impacto de estos recortes de la administración Trump, sin dejar a nadie que responda al llamado cuando se necesitan servicios esenciales de salud”.
Los despidos tienen lugar cuando las tasas de vacunación en Nevada están por debajo del promedio nacional.
Nevada ha seguido rezagado con respecto a casi todos los demás estados en materia de atención de salud mental y ocupa el peor lugar en la nación en cuanto a sus servicios de salud mental para jóvenes.
Líderes de organizaciones no lucrativas relacionadas con la salud mental dijeron a The Nevada Independent a principios de este mes que los recortes serían devastadores. También señalaron que la demanda por sus servicios se ha incrementado y se mantiene en niveles récord desde la llegada de la pandemia.